Desde el inicio de mi gestión como alcaldesa de Manta, tuve claro que el eje principal debía ser lo social. Gobernar no es solo administrar recursos, es transformar vidas.
Por eso, hemos desarrollado una serie de programas sociales enfocados en salud, infancia y atención directa a las familias más vulnerables.
Uno de los pilares ha sido la implementación de brigadas médicas que recorren los barrios de la ciudad. Estas brigadas no solo llevan atención médica, también detectan a tiempo enfermedades y permiten intervenir de manera oportuna. Casos como el de personas que han salvado su vida gracias a una atención temprana nos recuerdan la importancia de estar cerca de la gente.
En el área de infancia, hemos fortalecido los Centros de Desarrollo Infantil, ampliando su cobertura y garantizando espacios seguros y de calidad para nuestros niños. Además, impulsamos programas como “Bebitos”, que brindan apoyo directo a familias con recién nacidos, aliviando su carga económica.
Estas acciones tienen un objetivo claro: acompañar a las familias desde el inicio de la vida, brindando oportunidades reales desde la primera infancia.
También hemos trabajado en asistencia social directa, llegando a los hogares que más lo necesitan. Porque hay momentos en los que una ayuda oportuna puede marcar la diferencia.
Mi enfoque ha sido siempre el mismo: escuchar, entender y actuar. Cada programa nace de una necesidad real, de una historia concreta.
Creo en una gestión cercana, humana, que no se queda en la oficina, sino que camina, recorre y siente la ciudad.
Manta es su gente. Y cuidar de su gente es la prioridad.
